LA ALDEA GLOBAL

Vivimos en un mundo en teoría interconectado por una gran red denominada internet. Este mundo transformado en una "aldea global", como lo llamaba el teórico McLuhan, denota que todos estamos unidos con todos por este hilo. Es casi imposible, en este siglo, ver un lugar sin internet; mucho menos un lugar turístico como San Pedro de Colalao, sin el correcto funcionamiento de este servicio. Sin embargo, sucede que en este pueblo -con casi 6.000 residentes y con una gran afluencia de turistas todos los años- este servicio no existe o no funciona como debería ser. Una empresa trata de hacer lo imposible de conectarnos con el mundo, pero no lo puede lograr. Existen también señales de empresas de celulares que funcionan de una manera muy lenta y con señal 2G, pero no se puede lograr una conexión estable. La gente necesita de un servicio de calidad -tanto la comuna, como las instituciones escolares, medios de comunicación y otros- pero por el momento no llega y pasa el tiempo y nadie responde. Alguna empresa "grande" debería responder los pedidos o por lo menos ayudar a esta empresa más pequeña a lograr la integración de San Pedro de Colalao en la gran "aldea global".

Ale Carlos Massa
alecarlos_massa@hotmail.com


LA LÍNEA 11

El 22/5, esperaba el colectivo de la línea 11 en López y Planes al 300, eran las 13.20. Junto a mí estaba una gran cantidad de niños que seguramente por la acción desconsiderada de los choferes, llegaron tarde a sus escuelas y muchos, como yo, a nuestros trabajos, ya que los conductores (al menos de cuatro colectivos) pasaban por avenida Juan B. Justo y retomaban el recorrido habitual en la Esquina Norte, sin entrar a Villa 9 de Julio, dejando 10 paradas sin el servicio y una cantidad enorme de pasajeros esperando. También, esta línea tiene la costumbre, en el recorrido sur a norte, de colocar el cartelito de "Refuerzo"; los coches llegan hasta Santiago del Estero y retornan por esta arteria al centro, y dejan a los habitantes de Villa 9 de Julio esperando largo tiempo. Esta situación es cotidiana y denunciar en la empresa o al 0800 que figura el todos los colectivos es al vicio, ya que responden que hay que llegar por ahí para iniciar un expediente. ¿Quién controla estas anormalidades? Creo que hay un director de Transporte público; por favor, tome las medidas necesarias con esta empresa que se burla de los usuarios.

Susana del V. Aguirre
susana_aguirre_57@hotmail.com


BIBLIOTECA ALBERDI

Disiento totalmente con la carta del lector Ángel Ibarra (22/5) que denigra la acción de la Biblioteca Alberdi. Desde hace años, concurro periódicamente a ella, la he visto crecer y mejorar continuamente bajo la conducción de gente que la quiere y respeta su misión. Trabajando tesoneramente, han conseguido mejorar y modernizar notablemente las antiguas instalaciones: salones, aulas y teatro, haciendo más eficaz su utilización para la comunidad. Han regulado y protegido la registración de sus libros y dado acogida a todo el que, idóneamente, quiera dar charlas y conferencias, así como también a las inquietudes de artesanos, artistas teatrales y musicales, movimientos culturales, actividades de defensa del consumidor, y brindado un área de reunión cómoda y accesibles a los estudiantes de Unsta en el moderno salón-bar-comedor. Da gusto ver el colorido y la diversa actividad que ocurre en su seno. La Biblioteca Alberdi es uno de los pocos lugares de Tucumán aún libre de condicionamientos y presiones interesadas, por lo que no es de extrañar que moleste a algunos sectores. Estoy seguro de que sus ilustres fundadores mirarían con orgullo lo que hoy hacen los directivos actuales, de acuerdo con los nuevos tiempos y los cambios culturales consecuentes.

Raúl S.J. Giménez Lascano
rsjgl@yahoo.com.ar


LA MEGAMINERÍA

Comparto plenamente el debate que proponen los profesores universitarios sobre la megaminería (LA GACETA del 11/5); es más, lo expresé en mi carta del 5/4. El costo beneficio a cielo abierto de la mina Aguas Ricas significaría la destrucción de un tercio de Tucumán y la anulación del ecosistema, sobre una superficie del suelo y del subsuelo, cuenca acuífera y de aguas termales, 9.600 km2 que abarca parte de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero. Es inconcebible que por obtener oro y otros minerales se potencie tamaña destrucción. Como simple ciudadana quiero dar el ejemplo: dono mi pequeña pertenencia del metal, 3 a 4 g, a cambio de mantener el territorio provincial. Pido que me imiten dentro de las posibilidades de cada uno y saciemos la sed de los desaprensivos, defendamos pacíficamente nuestra flora y fauna. Nos inculcaron "defender el planeta''; la caridad bien entendida empieza por casa, defendamos a Tucumán. La consigna en el debate debe ser terminante: no a la minería de ningún tipo en Tucumán; no tenemos territorio suficiente para depredar. Por otro lado, no entiendo al Gobierno provincial que dice que se castigará severamente a quienes contaminen los ríos de la Cuenca Salí-Dulce y por otro, propicia la explotación de la mina Aguas Ricas, sin pensar que justamente esa cuenca se nutre de ríos, arroyos y vertientes que son sus afluentes naturales que nacen en el sistema Aconquija, donde se enclava la referida mina. En el futuro, dejarán inexorablemente de verter el líquido elemento, lo que equivaldría decir que se cuida al cuerpo humano y simultáneamente se lo decapita.

María Cristina Abregú
Salas y Valdés 1.250-Torre I-1°D
San Miguel de Tucumán


EL HOSPITAL DEL DOCTOR HOUSE 

Al haber entrado en Guinnes por haber obtenido la mayor audiencia, muchos recordarán el capítulo final de la serie House. Los diarios del mundo, incluida LA GACETA, se hicieron eco, casi inmediatamente, del último episodio. Pocos saben, sin embargo, lo que pasó con el Princeton Medical Center, el hospital real que se prestó a la ficción para convertirse en el Princeton-Plainsboro Teaching Hospital, la casa de Gregory House y su equipo. Finalizada la serie el lunes por la noche, pocas horas después comenzó el traslado de pacientes desde Princeton al nuevo edificio, en Plainsboro: a las 18 del martes, el lugar donde había muerto Einstein estaba cerrado. Hoy, el nuevo se llama The University Medical Center of Princeton at Plainsboro. ¿Giros de la ficción a la realidad? La serie ha terminado, pero el hospital inicia una nueva vida. Esta carta es un público agradecimiento a una institución que, cuando la crisis golpeaba a nuestra Maternidad, se mostró solidaria con Tucumán, ofreciendo inmediatamente una primera donación de 60 bombas de infusión y 200 camas hospitalarias, y prometiendo mucho más equipamiento. Este material nunca pudo llegar a destino, a pesar de las intensas gestiones que hicimos Ed Griffin y yo. Los avatares políticos de la época se interpusieron lamentablemente en el camino.

María Isabel Barros-Sehringer
lisi@calchaqui.com


EL ÓMNIBUS A LULES

Ayer a la mañana me llevé una ingrata sorpresa, cuando tomé el colectivo para ir a trabajar; al darle los $4.10 justos al chofer, me dijo que el boleto de Lules hasta capital cuesta $5. Primero: No me parece que la calidad del servicio cueste ese dinero. Las condiciones en las que viajamos son pésimas; soy testigo de que todas las mañanas corremos un grave riesgo de vida al ir amontonados como ganado, ya sea en las unidades normales o las dobles. Puesto que en el caso de surgir algún tipo de accidente, los resultados serían trágicos. Segundo: Vivo en el barrio 25 de Mayo, tomo el colectivo entre las 7 y 8, dependiendo mi horario de ingreso a mi trabajo. Por lo general, los choferes no paran en la última parada de Lules que corresponde al barrio 25 de Mayo porque no entra ni una persona más apretada. No es que los choferes no paran porque no quieren, sino que físicamente es imposible hacinar más gente. Tercero: Tengo la certeza de que en el depósito donde guardan las unidades, poseen unidades de más, como para agregar por lo menos en los horarios picos donde la gente viaja hacia sus actividades, y no amontonar gente como lo hacen. El agregado de unidades les representa gastar un ínfimo porcentaje de ganancias del dinero que mensualmente nosotros los trabajadores le aportamos a la empresa por sus servicios y no lo quieren hacer. Me parece que sería sano considerar la posibilidad de permitir ingresar una u otras empresas para detener el abuso que se está cometiendo.

Juan Ariel Hernández
jah241180@hotmail.com


LA NUEVA SEDE LEGISLATIVA

Agradezco la respuesta de Juana Sadir de Asfoura (23/5) a mi carta del 19/5. Pero enloquecida por la pasión y la bronca que nos produce la mala dirigencia política (salvo pocas y honrosas excepciones) me llevaron a una confrontación que no estaba en mi ánimo, lo que hace que me disculpe si herí su susceptibilidad, señora Juana Sadir de Asfoura. Pero no me retracto del tema, sigo pensando igual. Con respecto a los mausoleos, creo que a nadie le gustan, pero para mí el edificio de la Legislatura "es la tumba de la democracia" que nos costó sangre, sudor y lágrimas, la cual es pisoteada y bastardeada en este pobre y hermoso país por aquellos que dicen representarnos. La saludo con el respeto que usted se merece y nuevamente mis disculpas por mi irreverencia.

Judith Lazarte de Pinto
La Madrid 1043
Aguilares-Tucumán


EN SITUACIÓN EXTREMA

Hoy, a las 9.54, vence el cuarto turno N° 40354424 solicitado a la Anses, ref. A Jubilación Ordinaria (Dto. N° 1501/SEH/2010) y resulta que el Departamento Liquidación de Haberes y la Dirección de Recursos Humanos de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán no me hicieron entrega del Form. PS.6.2 - Certificación de servicios y Remuneraciones, en razón de diferencias de criterios al momento de confeccionar dicho formulario en lo que respecta a la fecha en que finalizó mi vínculo con el municipio (decreto N° 3438/SEH/11). Por lo expuesto me hallo en una situación extrema, ya que desde octubre de 2011, fecha de mi desvinculación, no tengo ningún tipo de cobertura, ni de ingresos para el mantenimiento de mi grupo familiar, sumado a ello el tema de mis deudas contraídas y que no puedo hacer frente. Por lo tanto, solicito la intervención del intendente, ya que los diversos expedientes presentados a la fecha no hubo respuesta alguna.

Juan Pedro Figueroa
Alsina 1.717
San Miguel de Tucumán